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lunes, 3 de agosto de 2015

EN VERANO CUIDA TU PIEL DESDE DENTRO

  En verano, con el sol y el calor la piel sufre más que nunca por la deshidratación y los radicales libres. Por ello debemos mantenerla bien nutrida desde dentro, le aportaremos hidratación y bienestar. 
  A parte de los cuidados básicos externos debemos mantener unas pautas alimenticias o complementar la dieta con suplementos nutricionales que nos ayuden a neutralizar los radicales libres, protegernos del sol o a recomponer los lípidos de la epidermis.

  El sol no es solo fuente de vida; también puede producir daños a corto o largo plazo si no se mantienen unos cuidados básicos y el uso correcto de fotoprotectores. 
  Como vimos en el post de " FOTOPROTECCIÓN  " las radiaciones UVB penetran en la piel provocando eritema y quemaduras solares y las UVA penetran a más profundidad lesionando estructuras y provocando daños a largo plazo como el envejecimiento prematuro y el cáncer de piel. Para evitar estos efectos negativos del sol la alimentación también juega un papel fundamental.

NUTRIENTES ESENCIALES EN VERANO.
  • ALIMENTOS RICOS EN OMEGA 7
           Ayuda a combatir la deshidratación y aporta elasticidad a la piel, es un buen antioxidante, estimula la producción de colágeno y restaura la capacidad de regeneración celular.
           Son alimentos ricos en Omega 7 la mantequilla, el aguacate, el aceite de oliva, el parmesano y los alimentos marinos....Leyendo esto...¿A quién no se le viene a la cabeza una buena ración de sushi? Y es que la comida japonesa es la mejor representante de este grupo.
  • ACEITE DE SEMILLAS DE GOJI
          Evita el envejecimiento cutáneo y estimula la oxigenación celular, restaura el manto lipídico de la piel aportando luminosidad, elasticidad y firmeza.
  • BETACAROTENOS
          Seguro que todos hemos recurrido alguna vez a suplementos de este tipo para acelerar el bronceado. A parte de esta acción tan conocida, los betacarotenos son los principales antioxidantes de nuestra dieta junto con la vitamina C y E. Se sitúan en la capa más superficial de la piel por lo que la protege frente a los radicales libres.
          Son alimentos ricos en betacarotenos todas aquellas frutas y verduras de color rojo-amarillento como los tomates, papaya, las espinacas, las zanahorias, las fresas, los melocotones, las ciruelas, la calabaza, los pimientos (más los rojos), la remolacha y la col.
  • VITAMINA E
          Los efectos de la vitamina E en la piel derivan de su acción antioxidante; por lo que serán buenos protectores frente a radicales libres y evitarás el envejecimiento cutáneo.
         Son alimentos ricos en vitamina E  el jamón, las semillas de giraso, de lino y de sésamo, los espárragos, los pimientos, las espinacas, las acelgas, el perejil, las aceitunas, los melocotones, los aguacates y los kiwis.
  • POLIFENOLES
         El principal representante de los alimentos ricos en polifenoles es la uva. Todos conocemos los efectos antienvejecimiento de estas sustancias y a más de uno se nos viene a la cabeza esa marca tan conocida que patentó el complemento alimenticio a baser de Resveratrol, el polifenol principal de la uva y más activo frente al envejecimiento.
        Pero a parte de las uvas, los polifenoles también se encuentran en las lentejas, los guisantes, la soja, el té, frutas y verduras de color rojo o morado, tomates, cebollas, cereales, cacao, cerveza y aceite de oliva.
 
  Todas estas medidas nutricionales no serán suficiente si no las acompañas de la cantidad adecuada de agua para favorecer la rehidratación de las células epidérmicas, hacer ejercicio para mejorar la circulación sanguínea, no utilizar cosméticos irritantes como esponjas exfoliantes, detergentes o perfumes. Y recuerda que el after sun o reparador solar es un buen aliado para contrarrestar los efectos nocivos del sol en tu piel, hidrata, refresca y repara la piel tras un largo día de sol y playa.
      
           

lunes, 6 de julio de 2015

QUE LAS VACACIONES NO "ATASQUE" TU INTESTINO


Foto: El Rincón de tu Salud

¡Qúe bien nos sienta estar de vacaciones! ¿verdad?
De repente, como por arte de magia han desaparecido el despertador, el desayuno a las 7 de la mañana las prisas, el reloj, la agenda, el móvil (ese aparato al que el botón de "mute" se le borró hace como mil años), la oficina, el tentempié ligero de las 11, el cocinar, la NO SIESTA, el café de la tarde, la ofi de nuevo, el gimnasio, la compra de la semana o del mes con la lista exahustiva para no salirnos de ella y así no perder tiempo en divagar...no sigo.

El cambiar la oficina por una playa preciosa, un entorno rural o una ciudad en ebullición dispuesta a que le saquemos todo el jugo tiene todo de positivo, pero cuando pasan unos días...nuestro segundo cerebro nos empieza a decir que algo no funciona bien. Que lo teníamos acostumbrado a unas normas, unas comidas, unos horarios que de repente, sin comérselo ni bebérselo, ¡los cambiamos! ¡las obviamos! y no solo eso, sino que al cambiarnos nuestro aseo, va, y encima nos ponemos melodramáticos y nada, que no hay manera, ¡que como en el baño de uno en ningún lado!.Y claro...aparece nuestro enemigo los  "ATASCOS", que en verano no son de carretera, sino los de nuestro INTESTINO.

¿MOTIVOS? miles, infinitos.Madrugamos menos, no bebemos la misma cantidad de agua, no tomamos la misma cantidad de fruta y verduras, nos hemos olvidado del gimnasio, comemos de una manera más reposada para seguir reposando en la siesta. En definitiva, el aparato digestivo se adapta a todos estos cambios, pero se vuelve más lento.

Lo más curioso de todo esto es que este hecho se repite en toda la familia, e incluso en todo el grupo si viajamos en compañía. Pues todos seguimos el mismo ritmo de vida. Por ello, la solución parte de hacerla también en grupo, así nos será más fácil llevarla a cabo. Y basta con seguir 4 normas básicas:

Alimentación
  1.- Respetar al máximo el horario de las comidas.
  2.- Incluir en el menú verduras y hortalizas todos los días.
  3.- Las meriendas y desayunos que sean abundantes en frutas y cereales.
  4.- Abusar de yogures y lácteos fermentados.
  5.- Perfumar los platos con aceite de oliva.
  6.-Tener a mano algún fruto seco para el rato muerto.
  7.- Cuando comamos fuera de casa siempre es mejor elegir alimentos a la plancha y cocinados al vapor que rebozados o estufados.
  8.- Evitar refrescos y bebidas azucaradas, así como productos industriales.
  9.- Llevar una dieta lo más parecida a la que hacíamos en casa.


Hidratación
  1.- El consumo de aguna no debe de verse limitado, todo lo contrario, con el calor debemos aumentarlo de 1 Litro y medio a 2 Litros. 
  2.- Siempre que podamos, acompañar nuestras comida entre horas de zumos de frutas, nada de refrescos que no sólo no hidratan sino que además aportan calorías y producen gases. 
  3.- Cuando tengamos reisgo de deshidratación, golpe de calor, bajada de tensión o cualquier situación relacionada con las altas temperaturas recurriremos a  bebidas deportivas; reponen los minerales que hemos perdido por el sudor y tienen la cantidad necesaria de glucosa que el organismo necesita y sin producir gases.

Ejercicio físico
 Ya sé que hemos estado todo el invierno sudando para poder lucir palmito este verano, pero ese esfuerzo no solo se ve recompensado con este tipín que se nos ha quedado, sino que nuestro sistema digestivo se ha visto enriquecido de ello. Aunque sea por él y ese "MANTENIMIENTO" que tanto nos cuesta; vamos a seguir con alguna rutina estas vacaciones...Un paseíto de media hora todos los días, el ir a los recados andando en vez de en coche, pequeños detalles que sin costarnos mucho esfuerzo a la larga lo agradeceremos.


Constancia
  Aunque nos hayamos dejado en casa el reloj, el despertador y la agenda, el cuerpo necesita,
¡nos está pidiendo a gritos! esa rutina que llevábamos antes. Por ello es recomendable mantener un horario más o menos fijo a la hora de realizar las comidas y también de ir al baño.

 Si a pesar de todas estas medidas notamos hinchazón abdominal, dolores, gases y llevabos más de 4 o 5 días sin ir al baño es el momento de ir a la farmacia a por un laxante.

¿QUÉ LAXANTE DEBO EMPLEAR?
  El de primera elección sin duda son los supositorios de glicerina o los microenemas, por su efecto rápido y porque son los que menos efectos secundarios producen.
  Si vamos a estar de vacaciones una temporada larga y tenemos tendencia al estreñimiento podríamos comentarle al médico la opción de usar un laxante a base de plantago ovata  o lactulosa.
  Como última opción están los laxantes que llamo yo "de rescate" y son los que podemos encontrar en la farmacia sin necesidad de receta média. Muchos estás compuestos a base de hojas de sen, frángula, cáscara sagrada o bisacodilo. Con estos últimos hay que tenetr especial cuidado porque el aumento del peristaltismo intestinal que provocan puede resultar doloroso y porque con un uso continuado provocan dependencia. Es decir, JAMÁS debemos recurrir a este tipo de tratamientos como primera instancia y nunca hacerlo más de tres días seguidos.

MI RECOMENDACIÓN
  Que al igual que planificas tu viaje de vacaciones, la ropa, la maleta, los documentos, y demás. Que planifiques también tu reloj interior. Con los PROBIÓTICOS como expliqué aquí puedes evitar el estreñimiento. Basta con tomar una dosis de probiótico todos los días desde 15 días antes de las vacaciones. Así el intestino no notará tanto el cambio en la alimentación ni en el ritmo de vida y podremos disfrutar de las vacaciones como realmente nos merecemos.  
Foto: El Rincón de tu Salud
 



 


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